Novena a María, "La que Desata Nudos" Día 6
Puestos en la presencia de Dios, ante quien siempre estamos, en quien somos y por quien vivimos hacemos con calma y fe la señal de la cruz. "En el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo. Amén"
ORACION PARA TODOS LOS DIAS:
Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones.Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.
Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, tu que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos recibas en tus manos y que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo. Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra, y desata los nudos que impiden que nos unamos a Dios, para que,libres de toda confusión y error, lo hallemos en todas las cosas, tengamos en Él puestos nuestros corazones y podamos servirle en nuestros hermanos. Amen
DÍA SEXTO LECTURA BÍBLICA: "...se celebraron unas bodas en Caná de Galilea y la madre de Jesus estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la Madre de Jesus le dijo: "No tienen vino". Jesús le respondió: ¿"Mujer, qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía". Pero su Madre dijo a los sirvientes: Hagan todo lo que Él les diga".
REFLEXIÓN: La vida del hombre es una fiesta en la que a veces "se acaba el vino". Diversas circunstancias nos entristece, nos perturban o llegan a hacernos perder las ganas de vivir. Es que como dijo San Agustin de Hipona, el corazón del hombre está inquieto y no encuentra sosiego hasta que no descansa en Dios. Si nos detenemos de modo obsesivo en las contrariedades, y perdemos de vista lo fugaz que es la vida, si le damos demasiada importancia a lo que solo son cosas que pronto pasan, perdemos perspectiva y se agúa la fiesta de nuestra vida. Pongamos en Dios nuestra mirada y pase lo que pase no dejemos de agradecerle lo que somos y tenemos.
ORACIÓN: Maria, virgen de la alegría y de la fiesta, desata los nudos que nos entristecen y no nos permiten disfrutar de la vida. Tú que con toda delicadeza presentaste al Señor las necesidades de los novios de Caná, y evitaste que se arruinara su fiesta, pídele a Jesús que cambie el agua de nuestros males en vino generoso para celebrar la vida en abundancia que Dios nos regaló. Te lo pedimos a ti, la que desata los nudos, para que presentes a Dios nuestra oración.


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